Ayer, luego de tres horas de haber dormido a su lado, entré en pánico. Salí de la cama, y desde entonces no lo había visto. Él estaba profundo. Fui a buscar a Adara y desde entonces me enceré en mi habitación, pero no despertó. Por eso esta mañana fui presa del temor, de la pena, algo estúpido, sí, pero ya con la cabeza fría, lejos del momento perfecto, entré en pánico.
Porque no fue solo sexo, cada vez que David me tocó lo sentí en el alma. Quería correr, brinca, gritar y lo único que hice fue