C79: Ella me manipuló.
—Deja de decir tonterías —regañó Samira—. No necesito nada de ti.
Norman refunfuñó para sus adentros, en lo que observaba a Samira estar al pendiente de Alister y se negaba a mover al licántropo herido.
—Pero míralo, Samira —lo apuntó con la mano—. No podemos llevarlo en esas condiciones, ni siquiera en esa forma. ¿Qué van a pensar de nosotros si lo llevamos al hospital y decimos que en realidad es un hombre lobo? Nos encerrarán en un psiquiátrico.
—No lo llevaremos al hospital, sino a la casa