Mundo ficciónIniciar sesiónEntramos rápidamente al auto y nos marchamos del lugar al que no debimos venir por mucho que nos mandarán invitaciones, ya que, conociendo perfectamente como son ellos, Reymond debió anticipar todo esto.
— Eres sorprendente, Elise. — susurra Reymond cuando salimos de su propiedad.Mis manos todavía tiemblan y pienso que en cualquier momento puedo desmayarme, pero, no precisamente por los efectos de haber utilizado magia en Nate, sino en todo l






