Mundo ficciónIniciar sesiónReymond sigue avanzando conmigo sin que nadie me ayude por mucho que yo llore porque no puedo siquiera pedirle a mi cuerpo que se resista al hombre que me domina usando las feromonas que tanto me debilitan.
Todos nos saludan y él ignora sus saludos mientras entra por una puerta donde debe bajar escaleras para llegar a su destino. Yo ni siquiera me esfuerzo en aferrarme a algo a mi alrededor, porque mi cuerpo obedece a Reymond y todo lo que tenga planeado para mí.&mdas






