POV DE ETHAN
El frío del teclado bajo mis dedos era lo único que me mantenía anclado a la realidad mientras el mundo, tal como lo conocía el apellido DeLacroix, comenzaba a arder en una pira de datos digitales. Estábamos en una cabaña de seguridad de Renzo, un refugio de madera y piedra oculto en la espesura del bosque, lejos de los radares de la Interpol y de los mercenarios supervivientes de Javier Zamora. La conexión satelital frente a mí era un arma más letal que cualquier bisturí que hubie