POV DE ETHAN
La primera noche en nuestra nueva casa debería haber sido un santuario de paz, un refugio donde el aroma a pintura fresca y madera nueva borrara el rastro de la amargura de los Zamora. Isabela dormía en la habitación principal, su respiración era un ritmo suave que intentaba convencerse de que el peligro había quedado atrás. Yo, en cambio, no podía cerrar los ojos; la advertencia de Lucas sobre la inestabilidad de Javier resonaba en mi mente como una alarma sorda que se negaba a ap