Gina se asustó, jamás había visto a su padre tan agresivo y fuera de control; aunque entendía perfectamente su actuar y su enojo con ese asqueroso hombre, no podía permitir que se ensuciara, que el saliera perjudicado por culpa de William. Miró a su madre que estaba respirando agitadamente y les gritó a los otros dos.
—¡Papá! ¡suéltalo! El no vale la pena, por favor— al observar que este no le hacía caso y seguía golpeándolo con más fuerza, le dijo— ¡papá! ¡mamá no se siente bien!— eso si surti