Mundo ficciónIniciar sesiónGuadalupe durmió casi hasta las 10 de la mañana. Para alguien tan disciplinada como ella, eso rara vez sucedía.
Luchó por levantarse; sentía su cuerpo un poco más caliente de lo normal y también le dolía la cabeza.
Sacó del cajón un termómetro electrónico y revisó su temperatura corporal. Era de suponerse, tenía fiebre.
Después de enviarle un mensaje a Sheila, se cubri







