Alonso y sus hijos estaban conversando en la cocina cuando Priscila y Lucrecia regresaron de su caminata. Trini venía arrastrándose con los ojos hinchados y tocándose la cabeza.
—¿Quién puso una alarma en mi habitación?—preguntó Tini con los ojos cerrados y apuntó hacia Lauren y Fabio.
—Vives en mi casa; fuera de mi casa y te despiertas a las diez eso no va conmigo. —respondió Alonso
—¡No te dije que quería vivir contigo!