Ya era tarde cuando entraron por la puerta de mi casa Paula y mi hija Alicia. Estabamos en el salón viendo la televisión Giovanni y yo cuando mi hija vino corriendo hacia donde estabamos nosotros sentados, dándome un fuerte abrazo y otro a Giovani.
—- Mamá me he divertido mucho, Nati es mi mejor amiga ¿sabes? —- me dijo mi niña
—- Pero amor, ¿le has llevado algún regalo? a un cumpleaños no puedes ir con las manos vacías —le dije.
—- Si mami, la tia Paula me ha ayudado, bueno me voy a dormir, te