Alejandro y yo terminamos con la historia de las acciones, me levanté de la mesa para acompañar a mi ex y a su amante hasta la puerta de mi despacho, la abri marchandose primero Claudia y cuando fue a salir Alejandro cerro la puerta de golpe, estampando mi espalda a la puerta, poniendo mis brazos encima de mi cabeza con una sola mano suya.
—- Ahora quiero que me expliques, porque le has dicho a Claudia que ahora me trataba de otra manera, no tengo, ni he tenido, ni nunca tendré nada con mi asis