--- Dominik Müller ---
Recién acabo de llegar a EE. UU., inmediatamente me llegan montones de notificaciones, algunas son de Barbi, otras de mi madre y padre que esperan a que llegue con bien, algunos socios y más… Es claro que mis vacaciones terminaron, reviso mi móvil y no tengo ninguna de Bruno o de Lorelei. Por arte de magia, aparece una, una que había estado totalmente callada, Martina, la cual solo espera que llegue con bien, bien sé que algo debe querer.
Subo a mi auto y manejo a toda vel