--- Ana Teyssier ---
Abro la puerta e inmediatamente, lo veo, está sentado en el suelo, tiene recargada la espalda en la puerta, él voltea y se me queda viendo.
Aquellos hermosos ojos verdes que me hipnotizaban hace años están ahí, en esa mirada cansada, en esa misma maldita mirada que parecía que han pasado mil años que no me veía.
Puedo sentir cómo una oleada de coraje recorre todo mi cuerpo, puedo ver cómo se levanta inmediatamente, su imponente estatura se hace presente.
- Ana… - dice en to