--- Dominik Müller ---
Puedo ver en el rostro de Ana un verdadero desconcierto al decirle que se va a ir a mi casa, pero no puedo negar que si ella se queda en el apartamento donde vive, no voy a poder estar tranquilo. Es más que obvio que Ana será un dolor de cabeza, que digo de cabeza, de muelas, pero, será la culpa, el remordimiento o lo que sea, no puedo dejarla.
Cuando comenzó a increparme con sus preguntas, estaba por perder la cabeza, estaba por perder mi calma, esta niña tiene el don de