--- Ana Teyssier ---
Con los primeros rayos de luz de la mañana, me despierto, ¡Dios! Me duele tanto la espalda, espero poder irme hoy a casa, pero ¿Cuál casa? No tengo casa, bueno, ya pensaré en algo.
- “Ana, no entres en pánico. Tienes ahorros, puedes pagar un cuarto en lo que vez el tema de regresar a casa”. – Dijo una vocecita en mi cabeza.
Comienzo a tratar de estirarme, pero algo me lo impide, muevo mi mano sana y de pronto un escalofrío me recorre cuando siento algo, cuando siento el cuer