--- Alexis Betancourt ---
Durante las semanas que faltaban, me sentía impaciente, desde que había conocido a Ana, no había podido regresar a mi rutina de siempre, por más que lo intentase, no me podía sacar de la cabeza a aquella joven de ojos color ámbar, tan pequeña y con problemas de un tamaño que la superaban.
Regularmente, iba al café donde ella asistía, estacionaba mi auto uno o dos negocios antes, trataba de verla, en el tiempo que llevaba no había tenido suerte; sin embargo, dos semanas