--- Alexis Betancourt ---
Luego de pasar unas horas con Camila, seguí el ritual de siempre. Terminé enviando a Camila a su casa después de desahogar la tensión.
Ella es una mujer exquisita, pero simplemente no puedo aceptarla tal como ella quiere. La he intentado alejar por varios medios, pero ella insiste en seguir a mi lado.
Claramente, sabemos que nunca pasaremos a ser algo más de lo que ya somos.
Hoy desperté un poco cansado y perezoso, mi mente no ha podido desplazar la imagen de la chica q