Después de llegar Duncan y yo al clímax, Bryan se levantó del sofá, cogió dos vasos y una botella de whisky del mueble volviendo a sentarse, dejó encima de la mesita lo que tenía en sus manos, echando en los vasos aquel líquido, ofreciendo a su amigo uno de esos vasos.
—-- Janine siéntate en el sillon que tengo enfrente y mantén tus piernas abiertas, queremos ver lo preciosa que eres — me dijo Bryan.
—- ¿No te parece que por hoy ya es suficiente? —-- preguntó Duncan
—- Te dije amigo en cierta