Bastante confundido, Mario se marchó del hospital, en la calle subió a un taxi dándole al conductor la dirección donde estaba la empresa de Bryan. Al llegar se quedó por un momento mirando aquel imponente edificio lleno de ventanas de cristal, preguntando ¿si sería mejor volver a Seattle y esperar? pues confiaba en aquel tipo, en Brayan pues estaba seguro de que el nunca le haría daño, pues era Janine y Bryan muy buenos amigos, pero algo por dentro le decía que no, que debía seguir adelante, qu