Ayudándome Mario, subimos al ascensor para ir a la planta donde estaba la UCI, bajamos acercándonos a los cristales donde podíamos ver a nuestra hija, saludándonos su médico que estaba dentro haciendo anotaciones. Al salir el hombre se acercó a nosotros sonriendo.
—- Esta tarde ya la subiremos a la planta, pero necesito que se quede ingresada unos días más, todo está bien por ahora, pero prefiero que esté en la clínica — nos dijo.
Nos quedamos mirando a nuestra pequeña detrás del cristal hasta