Después de vestirnos, nos fuimos de la casa hacia donde estaba el coche aparcado, para ir a la clínica, una vez llegamos, Duncan me dio un pequeño beso en el hall delante de tod la gente que había, marchando él a su consulta, cuando subí a la planta de la UCI, Mario ya estaba apoyado en la ventana mirando a nuestra hija.
—-- Buenos días — le dije.
—- Buenos días, ¿dónde estabas?, he ido a tu casa y nadie te vio anoche — me dijo Mario muy serio --.
—- ¿Que tal dormistes con tu querida Alisson?