Cogi mi móvil, lo guarde en mi bolso, para marcharme, apague la luz, fijándome en la figura masculina que tenía delante de mi, asustandome hasta que escuche su voz.
—- Venia a invitarte a cenar, pero creo que he llegado tarde — me dijo Duncan.
—- Espera voy a encender las luces no te veo bien — le dije, pero su mano evito que mi mano encendiera las luces
—- Entra en tu despacho, nos veremos con la luz de la ciudad, es más romántico ¿no te parece? — respondió.
—- Bien, dime ¿necesitas algo de mí