Gabriel
Me quedé mirando el cuerpo de esa mujer hasta que desapareció de mi campo de visión y sacudí la cabeza con fuerza, ignorando su loca presencia y su grosería. Nunca había conocido a una mujer que a la primera se enzarzara en una discusión conmigo, aunque agradezco que sacara a relucir su verdadera careta. Es senda descarada y no siente vergüenza alguna.
Es hermosa, demasiado bella, pero es una mentirosa de las grandes ligas. Su mirada azulada y su rostro casi angelical más ese cabello ta