Eden no llegó muy lejos cuando escuchó los rápidos pasos de Liam detrás de ella, y en un abrir y cerrar de ojos, la tenía enjaulada entre sus brazos en un abrazo posesivo, y le dio un beso ardiente y furioso.
Ella igualó su hambre, su rabia y su excitación, y no tardaron en enredarse en el sofá, totalmente embriagados y absorbidos el uno con el otro.
"¡Así de bien estaremos, princesa!". Liam le beso el cuello, sus manos recorrieron todo su cuerpo y bajaron hasta la parte interior de su mus