Erica se metió en su papel de parte perjudicada y agraviada en cuanto Eden y su hijo entraron en el ático, del edificio, de sus padres.
A pesar del cambio de estado civil de sus padres, no había cambiado mucho en su hogar matrimonial. El lugar seguía teniendo el mismo aspecto que la última vez que ella estuvo aquí, y le dieron el ultimátum que la hizo huir a las Montañas Azules.
Y mientras Eden estaba sentada en el sillón que daba a la piscina en la cubierta, escuchando la indignación de Eri