—Supuse que no te invitarían —dijo Dante con el ceño fruncido—. ¿Fue el cabrón de Julio el que te invitó?
—No, fue su abuelo —respondió Sofía—. Teniendo en cuenta mi relación anterior con él, tiene sentido que me invitara, sobre todo porque estuve casada con Julio.
La mirada de Dante se ensombreció.
—No sabía que el viejo y tú tuvieran buena relación.
—Sí, no tan mal —dijo Sofía.
La habitación se quedó en silencio hasta que Dante dijo:
—Te pasaré a buscar mañana. ¿Te parece bien?
—Est