Julio soltó una carcajada y levantó las palmas de las manos para indicar que no iba a hacer nada. Luego se acercó lentamente a Leo y le entregó la garantía.
Justo cuando todos pensaban que el peligro estaba pasando, una voz surgió de la multitud.
—En realidad no les va a creer, ¿verdad? Quiero decir, ¿quién de los presentes se pondría del lado de los Cruz para hacer valer la garantía? ¿De verdad eres tan ingenuo?
Leo arrastró inmediatamente a Sofía hacia atrás al oírlo y su expresión cambió drá