—¡Realmente estás aquí! Me preocupaba que no vinieras.
Eric había estado pendiente de las noticias de Sofía estos días ya que necesitaba decidir si debía salir con Paulina. Cuando su colega dijo que iba a venir un nuevo neurólogo, pensó inmediatamente que podría ser Sofía y efectivamente, aquí estaba.
El disgusto brilló en los ojos de Sofía una fracción de segundo antes de responder:
—Mm. Hoy es mi primer día.
—Me alegra oírlo. ¿Quieres celebrarlo? —Eric decidió entonces pasar a la acción.
El