Hacía rato que las expresiones de Paloma y Juliana se habían vuelto toscas hacia ella.
—Papá, yo también quiero trabajar en la empresa—dijo Juliana, apresurándose.
No se había preocupado antes, pero ahora le había dado el afán por hacerlo.
¿Y si Sofía se ganaba el apoyo de todos en la empresa? Bruno miró a Juliana con escepticismo.
—Creí que ya habías dicho que no la última vez que te lo pregunté.
—Yo-yo no sabía nada mejor que decir en ese entonces—Juliana balbuceó.
—Pero ahora estoy decidida.