¿Cómo encontró tiempo Daniela para despreocuparse de su propio problema? ¿No estaba Eva a punto de aegurar la herencia de su suegro?
Sofía pasó junto a ella y sacó las llaves, ignorando a Daniela.
—Rompieron porque preguntaste por esa mujer, ¿no? —Daniela carraspeó como una urraca.
Sofía no dijo nada, lo que ella interpretó como confirmación.
—Qué ingenua eres, Sofía. ¿No sabes que Julio sólo se enfadará con esas preguntas? No me extraña que quisiera romper contigo —sintió que por fin había