Sofía no esperaba presenciar una escena semejante al abrir la puerta. Si no fuera porque estaba preocupada de que Inés saliera corriendo y ocurriera algo grave en plena noche, lo cual sería difícil de explicar a su tío, no habría salido del departamento.
Pero ahora que lo veía, parecía que había valido la pena.
—Sofi, déjame explicarte —dijo Julio abriendo la boca, y sin importar si lastimaba o no a Inés, la empujó bruscamente con fuerza.
Julio se acercó rápidamente a Sofía y, lleno de odio hac