Aferrada a su bolsa de primeros auxilios, Sofía comenzó la misión de rescate con los demás aldeanos. Como no disponían de tecnología, solo podían gritar y esperar respuestas desde debajo de los escombros. En cuanto detectaban algún sonido, todos se detenían y se ponían a excavar.
Aunque lograron rescatar con éxito a algunas víctimas, la operación fue demasiado lenta para ser eficaz. Sofía se sentía angustiada mientras el tiempo avanzaba. Sin embargo, no podía hacer nada al respecto.
—Jefe, ¿