Mariana salió del probador luciendo un vestido rojo, que resaltaba su rostro, que ya no estaba en su mejor momento debido a la enfermedad.
—¿Qué te parece?— preguntó Mariana con cautela, sin recordar cuánto tiempo hacía que no usaba un vestido rojo.
Sofía asintió.
—Muy bonito, este es el indicado.
—Pero... ¿no será demasiado rojo?— Era solo el cumpleaños, y Mariana se preguntaba si vestir de rojo no sería demasiado llamativo.
Antes de que Sofía pudiera responder, alguien más habló:
—Ja, es gr