Julio sintió que, a pesar de ser inocente, estaba siendo implicado injustamente. Sofía, por otro lado, estaba completamente desconcertada. ¿Acaso el abuelo se había vuelto senil y había olvidado que ella y Julio ya se habían divorciado?
Después de un rato, el abuelo con precaución guardó la tintera y miró de reojo a Daniela y a su amiga. Con un resoplido frío, dijo:
—No puedes apreciar una tintera que vale más de cien millones . ¿Acaso crees que eres la persona más rica de Guadalajara?
Como el a