Pronto el pelo de Sofía estuvo seco. Julio preguntó entonces:
—¿Has cenado?
—Todavía no.
Acababa de llegar del hospital y lo único que quería era una ducha y dormir. No había descansado bien estos días.
—Te prepararé algo.
Julio se levantó, con ganas de ir a la cocina.
Sofía lo agarró rápidamente.
—No hace falta. Aquí no hay muchos ingredientes. Pidamos comida para llevar.
Podía oler el alcohol en Julio. Acababa de llegar a casa y tenía que estar agotado. No podía soportar que cocinara para ell