Nunca estuvo en mis planes escapar de casa para venir a Chicago a buscar a Glinda. No así. No sola.
Mi plan original era otro… uno que había repasado en mi cabeza demasiadas veces como para que algo saliera mal. Iba a fugarme con David y Declan, los gemelos que habían crecido a mi lado como si nuestras vidas hubieran estado destinadas a enredarse desde siempre. Lo teníamos todo planeado desde hacía meses: la ruta, la hora exacta, incluso las mentiras que yo le diría a mi familia.
El celular temb