CAPÍTULO 28: RECHAZO
Erik
Me toma más que un par de minutos tranquilizar la furia que arde en mi interior. Han pasado más de doscientos años desde la última vez que crucé caminos con el maldit0 de Axel, y verlo aquí, tan cerca de mi territorio, me pone los pelos de punta. Su presencia no puede ser una coincidencia. Algo trama, especialmente ahora que mi hermana pertenece a su manada.
Aprieto los puños con tanta fuerza que siento el crujido de mis nudillos. ¿Cómo no me di cuenta de que Kelan era