Esmeray Lie.
Dos semanas después.
La noche del concierto había llegado, me encontraba con los nervios al mil, tanto que no podía comer sin practicar más de 5 horas, pero teniendo a Luan como un perro faldero, pendiente de los trillizos y que coma las 4 comidas del día, no ha provocado que me desmaye de hambre ni duerma mal, gracias a él y por las dos semanas intensa que he tenido.
Observo mi vestido negro con escote en V en la espalda y una cadena que lo decora de mangas largas y largo hasta la