Damian
La cara de desconcierto que tiene el infeliz ahora mismo solo me llena de regocijo, sin embargo puedo notar la mirada inquisidora de Emma sobre mi, pero me niego a mirarla, en especial porque no voy a decirle nada.
Arthur me observa con intriga, pero antes de que pueda decir cualquier cosa soy salvado por la campana cuando el anfitrión anuncia mi nombre por el micrófono.
Camino con Emma y la dejo en la mesa principal en donde Alex, Melissa y para mi sorpresa, Tomas de encuentran. Los apl