La maleta de Emma está apoyada junto a la cama mientras desempacamos en mi habitación. La veo pasearse de un lado a otro, tocando suavemente las superficies como si cada mueble y objeto le contara una historia.
Parece tímida, pero al mismo tiempo fascinada, y por alguna razón, esa combinación me resulta totalmente cautivadora. Ella está totalmente es desintonía conmigo, que estoy podrido casi por completo.
Cuando sus dedos se detienen en una esquina del escritorio, mi cuerpo se tensa. Ella ha e