Por unos segundos creo que se trata de una broma de mal gusto, pero entonces recuerdo que es con Emma con quién hablo, ella no haría algo asi.
Y la confirmación de lo real que es todo me llaga al escucharla dejar salir un pequeño sollozo, entonces tengo que tomar un repiro profundo mientras que las palabras me caen como un martillo y joder, odio que las cosas me tomen de sorpresa.
Si hay algo que me gusta es tener todo controlado, y esto, esto no debería estar pasando.
—Llego en cinco minuto