Mundo ficciónIniciar sesiónEscuché el sonido del timbre de entrada, pero estaba tan a gusto en esta grandiosa cama junto al aire acondicionado que sentí que si abría los ojos no conciliaría el sueño nuevamente.
─ ¡Hummer! ─grité, pero no recibí respuesta.
Llamé tres veces más y nada, as&iac







