13. Ni con ella ni con ninguna
Mientras golpeaba el saco de box Felipe no dejaba de pensar en ella...estaba poseído por la ira; sentía que con cada golpe descargaba la frustración por no poder tocar su corazón otra vez; cada golpe aliviaba un poco el dolor que sentía en su piel, en su corazón y en su alma. No solo lo había rechazado, lo había expuesto en su faceta más vulnerable, había herido su vanidad y le había demostrado que ya no sentía amor por él. Siguió castigando el saco de una manera brutal y tan intensa que no notó