Capítulo 89: Él seguía ahí...
Aunque había sido un momento ameno, el día hacía sigo agotador para todos y el bostezo de Ivy fué la señal que necesitaban para irse a sus camas.
La calidez de la cena y el aroma a leña pronto fueron reemplazados por el frío húmedo de un recuerdo que Ivy no podía purgar con pintura nueva. Esa noche, el sueño no fué un refugio, sino un túnel hacia el pasado.
En su pesadilla, la mansión no estaba remodelada. El suelo era de concreto frío y el aire olía a moho y a desesperación. Ivy se vio a sí mi