Capítulo 62: La caja que nunca abre.
El comedor de la mansión parecía más vasto de lo habitual esa noche. El tintineo de la platería contra la porcelana era el único sonido que llenaba el espacio, creando una atmósfera tan cargada que Ivy sentía que podía cortarse con un cuchillo. Mathew presidía la mesa con su elegancia habitual, pero había algo en la forma en que sostenía su copa de vino que delataba una tensión contenida.
Christopher, sentado frente a Ivy, intentaba aligerar el ambiente con comentarios triviales sobre la decora