Abro la puerta de mi casa, sintiendo un nerviosismo profundo en mi interior. Dejo las llaves en la encimera y doy un rápido vistazo a mi alrededor, esperando ver a Adrien allí. Miro de reojo el reloj de la pared y noto que falta media hora para que Adrien aparezca. Decido aprovechar ese tiempo y tomar un baño rápido, con la esperanza de poder tranquilizarme un poco. Sé que lo que voy a decirle no será fácil. No importa cuánto me haya preparado mentalmente, nunca se está del todo listo para una