Finalmente, después de todas las pruebas y tribulaciones que he enfrentado desde mi regreso a Estados Unidos, estar nuevamente a salvo con mi familia y con Adrien me llena de una tranquilidad y protección reconfortante. Parece que ha pasado una eternidad desde que me encontré en medio de la tormenta desencadenada por esa mujer que parecía obstaculizar nuestra felicidad en cada paso que dábamos. Sin embargo, ahora puedo respirar aliviada, sabiendo que hemos superado sus destructivas artimañas y