LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRE
Capítulo 29: El Juicio de la Carne
El silencio que siguió al beso fue una herida abierta en el centro de la estancia. El aire, saturado de pólvora y el aroma dulzón de la sangre fresca, vibraba con una tensión que amenazaba con colapsar los pulmones de los presentes. Gabriel permanecía en el umbral, su figura recortada por las luces de emergencia rojas que bañaban su rostro ensangrentado. Sus ojos, antes llenos de una adoración protectora por Aura, eran ahora dos ab