LIBRO 2: EL ECO DE LA SANGRE
Capítulo 11: El Beso de la Lluvia y el Plomo
El monzón golpeó la selva de los Ghats con una violencia casi bíblica en el preciso instante en que el búnker fue vulnerado. No fue un estruendo seco, sino el siseo venenoso del gas lacrimógeno filtrándose por las rendijas de ventilación, seguido por el tableteo de ametralladoras que buscaban silenciar a los Vigilantes de la Sombra. Gabriel, con Leo asegurado contra su pecho en un arnés táctico de alta resistencia, sintió