Mundo de ficçãoIniciar sessãoDespués de llorar sin control alguno entre los brazos a de Carrick, Olivia se quedó dormida, no podía imaginar qué haría con su vida de ahora en adelante, pero sabía que era momento de ponerse en pie y tomar el control de su vida y al de Milena. Cuando salió de su habitación la pequeña estaba coloreando junto a Alonso un rompecabezas cuyas piezas podían colorearse, la mujer sonrió y preguntó qué les gustaría comer.
—Te he hecho sopa, tenías un pan que tosté y preparé lasaña







